El día que alguien muere, su familia no hereda claridad; hereda preguntas. Y una acaba de llegar a la Suprema Corte: cuando recibes el dinero de la AFORE de alguien que falleció, ¿ese dinero paga impuesto, o no?
Por Miguel Farrell
La respuesta, por increíble que suene, todavía no existe.
Lo que la Corte está discutiendo
A finales de julio, la Suprema Corte puso bajo análisis la Contradicción de Criterios 49/2026: si los recursos de una cuenta de retiro entregados a los beneficiarios tras la muerte del titular son un ingreso gravado con ISR, o si se tratan como herencia y quedan exentos. El caso llegó porque dos tribunales resolvieron distinto sobre lo mismo.
La mayoría de las ministras y los ministros se inclinó por considerarlo no gravable, con un argumento sensato: ese dinero no es un ingreso que el beneficiario haya generado; es el patrimonio que construyó el trabajador para proteger a quien dejara atrás. Pero la Corte retiró el asunto para un nuevo proyecto. No hay resolución definitiva: hasta que se publique el criterio final, el tema sigue en el aire.
No es un pleito entre abogados. Es la vieja historia del patrimonio en México: acumulamos durante décadas, pero casi nunca definimos qué pasa con lo acumulado cuando ya no estemos. El problema, en el fondo, no es el impuesto; es la incertidumbre. Y la incertidumbre siempre la paga quien está de luto.
El punto ciego que importa más que el fallo
Hay un detalle que casi nadie revisa: el dinero de tu AFORE no se reparte por tu testamento. Se entrega a quienes designaste como beneficiarios en la cuenta, o —si no designaste a nadie— a quien la ley reconozca con mejor derecho, tras un trámite lento.
Puedes tener un testamento impecable y aun así dejar ese dinero en manos equivocadas si nunca actualizaste a tus beneficiarios. Y casi nadie recuerda a quién designó cuando abrió la cuenta hace diez o quince años.
El patrimonio no se pierde el día que mueres. Se pierde el día que decides no dejar instrucciones.
Qué puedes hacer hoy, sin esperar a la Corte
- Revisa tus beneficiarios de AFORE. Confirma con tu administradora a quién designaste y en qué porcentajes. Si te casaste, divorciaste o tuviste hijos desde entonces, seguro está desactualizado.
- Haz o actualiza tu testamento. En México apenas el 4.7% de la población tiene uno. El testamento y la designación de AFORE trabajan juntos, no se sustituyen.
- Deja un mapa, no un tesoro escondido. De poco sirve el dinero si tu familia no sabe que existe: documenta cuentas, seguros y activos digitales en un solo lugar.
Nada de esto es asesoría fiscal para tu caso —para eso están tu contador y tu notario—. Es algo más básico: la diferencia entre dejar orden o dejar una investigación pendiente.
Mientras el máximo tribunal resuelve una duda que no controlas, hay otra que sí puedes resolver esta semana: ¿tu familia sabría siquiera que ese dinero existe, y llegaría a las manos correctas? Planificar no evita la muerte; evita que tu ausencia se vuelva un problema legal para quienes amas.